
SUFRIR POR BOCON
Parte I: por Bernardo Stamateas.
1 Samuel 25:3 Nabal quiere decir estúpido. David tenía un ejército de seiscientas personas. Estaba escapando del rey Saúl y acampaba en distintos lugares. A uno de ellos vinieron pastores del grupo de Nabal, que era un hombre millonario, descendiente de Caleb y estaba casado con una mujer inteligente y bella llamada Abigail. Parte de los pastores de Nabal acamparon cerca del ejército de David. En esa época se acostumbraba ayudar a quien acampaba cerca: se le daba comida, se lo cuidaba, se le proveía de tiendas para que pudiera dormir. Así sucedió, pasado un tiempo, el ejército de David se acercó al campamento de Nabal, y el rey mandó parte de su ejército a decirle a Nabal: "Cuando tus pastores estuvieron cerca de nosotros los tratamos bien, les dimos comida y cuidado, ahora necesitamos por favor que hagas lo mismo por nosotros porque estamos huyendo". Pero Nabal en lugar de ser hospitalario después de que sus pastores habían sido tratados bien, habló y se ató con sus palabras al decir:"Quién se cree que es ese tal David, es un esclavo que está escapando".
David tuvo un ataque de locura cuando se enteró y levantando al ejército exclamó:"Vamos a cortarlo en pedazos a Nabal". Uno de los pastores se enteró de que David venía a matar a Nabal, entonces fue corriendo a la esposa y le advirtió: "David viene muy enojado y va a matar a tu marido". Abigail rápidamente tomó toda la comida que pudo, se acercó a David por otro camino, le dio la comida y le pidió por favor que no le hiciera nada a Nabal: "Cómo vas a derramar sangre, estás actuando mal porque este hombre es un necio y no podés rebajarte a su altura". David recapacitó, y pensó: "Menos mal que esta mujer me habló, cómo voy a rebajarme a la altura de este tonto". Salomón dice que si respondés al necio con su necedad, sos tan necio como él. Más tarde ese día Nabal estaba borracho y Abigail le contó lo sucedido, cómo le había salvado la vida. A Nabal le dio un paro cardíaco y murió y tiempo después David se casó con Abigail. Gracias a esta mujer se evitó una masacre.
David tuvo un ataque de locura cuando se enteró y levantando al ejército exclamó:"Vamos a cortarlo en pedazos a Nabal". Uno de los pastores se enteró de que David venía a matar a Nabal, entonces fue corriendo a la esposa y le advirtió: "David viene muy enojado y va a matar a tu marido". Abigail rápidamente tomó toda la comida que pudo, se acercó a David por otro camino, le dio la comida y le pidió por favor que no le hiciera nada a Nabal: "Cómo vas a derramar sangre, estás actuando mal porque este hombre es un necio y no podés rebajarte a su altura". David recapacitó, y pensó: "Menos mal que esta mujer me habló, cómo voy a rebajarme a la altura de este tonto". Salomón dice que si respondés al necio con su necedad, sos tan necio como él. Más tarde ese día Nabal estaba borracho y Abigail le contó lo sucedido, cómo le había salvado la vida. A Nabal le dio un paro cardíaco y murió y tiempo después David se casó con Abigail. Gracias a esta mujer se evitó una masacre.
La mala confesión siempre trae sufrimiento.
Siempre que mencionamos el sufrimiento pensamos en el físico, pero hoy quiero hablarte del sufrimiento emocional, social, que puede traer nuestra manera de hablar. Gran parte del sufrimiento que tenemos se debe a lo que decimos. ¿Por qué estoy solita? Por la bocota que tenés. ¿Por qué no puedo formar pareja? Por la bocota que tenés. ¿Por qué mis hijos están lejos? Por la bocota que tenés. Necesitamos entender que tanto nuestro sufrimiento como nuestra paz vienen por nuestra confesión. Salomón escribió más de cien pasajes en Proverbios sobre el hablar. Santiago dice que la lengua es poderosa para encender e incendiar un bosque. En el sur de la Florida, en Estados Unidos, se incendió un bosque y tuvieron que ir mil dotaciones de bomberos para apagarlo. Descubrieron que una mujer había fumado un cigarrillo, ella prendió el fósforo, lo miró, lo tiró y se fue. Un fósforo incendió todo un bosque, así son nuestras palabras. Las palabras que soltás si caen encendidas pueden destruir una familia, una generación, una iglesia, un hogar; como un fosforito que se suelta inocentemente, así son las palabras.
Seis confesiones que producen sufrimiento en la vida
1.Hablar lisonjero: es alabar al otro con un fin de manipulación, es lo que se dice para sacarle algo a una persona. No es algo dicho genuinamente sin esperar nada a cambio. Debemos aprender a bendecirnos sin ningún interés. Proverbios 26:28 dice: La boca lisonjera lleva a la ruina. Es decir el que alaba para engañar y sacar algún provecho termina sufriendo.
1.Hablar lisonjero: es alabar al otro con un fin de manipulación, es lo que se dice para sacarle algo a una persona. No es algo dicho genuinamente sin esperar nada a cambio. Debemos aprender a bendecirnos sin ningún interés. Proverbios 26:28 dice: La boca lisonjera lleva a la ruina. Es decir el que alaba para engañar y sacar algún provecho termina sufriendo.
2. La exageración y la mentira: hay gente que exagera, que miente. Una cosa es mentir - decir algo con la intención deliberada de engañar- y otra distinta es compartir una información que pensabas que era verdad y luego te enteraste de que no era cierta, pero sin la intención de mentir. A veces pasamos datos que no son exactos, eso no trae sufrimiento porque es una equivocación; pero la mentira es diferente. No hay mentiras chiquitas ni grandes, siempre la mentira trae sufrimiento. Las mujeres mienten para que otros se sientan bien, y los hombres mienten para quedar bien. Los labios sinceros permanecen para siempre, los labios mentirosos sólo un momento dice Proverbios 12:19. No incorpores mentira bajo ningún concepto en ningún área de tu vida, porque si mentís eso te va a traer sufrimiento.
3. El chisme: Israel no entró en la Tierra Prometida por chismoso. Proverbios 16:28 declara: El chismoso divide a los buenos amigos. Donde entra un chismoso entra el espíritu de división. Marcos Witt dice que los chismosos morirán el día que mueran los oídos chismosos. Leemos en Proverbios 20: 19: El chismoso traiciona la confianza. No te juntes con la gente que habla de más. Cuando una persona habla mal de otro mañana va a hablar mal de vos; el chisme trae maldición.
4.La calumnia: Calumnia es el chisme abierto, es hablar en contra de otra persona, es levantar un juicio para lastimar, para condenar. Nunca hables mal de nadie, porque cuando hablás mal de otro te hacés daño. Cada vez que calumniás a otro, el otro vuela en pedazos y vos también.
5. Hablar demasiado: Proverbios 11:12 dice: El entendido refrena su lengua. Un negociador norteamericano enseña que el que habla primero y demasiado, sale perdedor de toda negociación. El que habla de más, se ata con las palabras y pierde credibilidad. En las muchas palabras no falta pecado. El que refrena su lengua protege su vida (Proverbios. 13:3). Mantené tu intimidad, fijáte bien a quién invitás a tu casa, a quién le compartís tus cosas íntimas, a quien contratás, quién te ofrece un negocio. No hables demasiado, el hablar demás trae sufrimiento porque te enlazás con los dichos de tu boca. Dios va a levantar un pueblo que hable la palabra correcta. Nos enlazamos muchos años con nuestra boca pero vienen días en los cuales de nuestros labios saldrá sabiduría divina y nuestras palabras no traerán sufrimiento sino paz y bendición, como las palabras de Abigail.
6.Hablar por impulso: Creo que éste es el punto que más dolor trajo a mucha gente. La gente que funciona por reacción siempre sufre en la vida. Por ejemplo cierto día veníamos manejando bien, de repente un coche se cruzó adelante y casi chocamos. Le dimos un bocinazo y cuando llegamos a la esquina el otro conductor se bajó para pelear. Ése es el clásico estúpido al que no hay que darle bolilla. Estas personas actúan por impulso como Nabal. En Estado Unidos un joven le pegó a la novia. Allí tienen grupos de autoayuda para aprender a manejar la ira. El novio llegó borracho al grupo y el coordinador le dijo que así no podía estar en ese lugar. Terminaron peleándose, el coordinador del grupo sobre cómo manejar la ira, le rompió la cara a trompadas al muchacho. No seas Nabal. No actúes por impulso. Proverbios 15:1 declara: La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego















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